Lo miras pero no te acercas. Le temes. Sabes que debes hacerlo, pero una parte de ti se resiste. Al final, te armas de valor, te subes al peso y compruebas cuántos kilos has ganado con las comilonas de estas navidades. La conclusión siempre es la misma: "tengo que apuntarme al gimnasio". Pero la economía doméstica no está para más gastos, y para qué engañarte: lo que de verdad falta son las ganas. Sabes que si te apuntas al final no irás y será un dinero desperdiciado. ¿Hay alguna otra forma de perder peso? Quizás no sea la panacea, pero no está de más tenerlo en cuenta: tener relaciones sexuales ayuda a perder calorías.
O al menos eso dicen los últimos estudios. Concretamente, el de Gasto energético durante la actividad sexual en la pareja sana joven, publicado en la revista norteamericana PLOS ONE. Para realizarlo, la Universidad de Québec (Canadá), reclutó a 21 parejas heterosexuales, de entre 18 y 35 años, con el objetivo de evaluar si la actividad sexual puede llegar a considerarse como un ejercicio físico significativo, en cuanto a la reducción de peso.
¿El resultado? Bastante prometedor. Según las conclusiones del estudio se estima que, en general, el gasto de energía durante la actividad sexual se sitúa aproximadamente en 85 kcal o 3,6 kcal / min, si esta es realizada con una intensidad moderada (5,8 METS). Diferenciado por sexos, se calcula que en el caso de los hombres se perderían unas 101 kcal o 4,2 kcal / min, mientras que las mujeres alcanzaríamos las 69,1 kcal o 3,1 kcal / min. Todo ello tras una sesión de alrededor de 25 minutos, en la que también se evaluó la percepción del esfuerzo, la fatiga y el placer. De hecho, si en algo estuvieron de acuerdo todos los participantes es en que disfrutaron mucho más de este tipo de ejercicio que de 25 minutos en la cinta de correr.
La actividad sexual puede aportarnos muchas más cosas aparte de la reducción de peso. Y es que los expertos están cansados de repetirnos aquello de que "el sexo es salud". Pero es que es cierto. De entre los beneficios más comentados de la actividad sexual en nuestra salud, destacan algunos como la longevidad, la mejora del aspecto de nuestra piel, la ayuda para conciliar el sueño, o incluso su uso como analgésico para mitigar el dolor. Qué mejor que una sesión de masturbación para paliar el dolor menstrual, o incluso, para acabar con un dolor de cabeza (así que no, esa no es excusa). Pero, desde luego, dos de los grandes beneficios del sexo en nuestra vida son que mitiga el estrés y ayuda a mejorar nuestro ánimo.
Todo tiene una explicación química. Durante la excitación, y más concretamente en el orgasmo, el cerebro libera una serie de moléculas al riego sanguíneo que producen efectos beneficiosos en nuestro estado anímico. Estas tres sustancias son la dopamina, la oxitocina y la serotonina, y son de hecho las responsables de ese bienestar, físico y mental, que sentimos en el momento 'post' (tanto si ha sido a solas o bien acompañados).
Más concretamente, la dopamina se relaciona con cuestiones como los ciclos del sueño, mientras que la oxitocina, también conocida como la 'hormona de la monogamia', tiene más que ver con crear empatía y vínculos de afectividad con nuestra pareja, tanto en el caso de los hombres como de las mujeres. Por último, laserotonina, denominada también la 'hormona de la felicidad', ayuda a mejorar el estado de ánimo y a reducir la ansiedad, entre otros factores. De hecho, es uno de los componentes de los antidepresivos más comunes.
Puede que 'la vuelta al cole' se nos esté haciendo un poco más dura de la cuenta, tanto en lo físico como en lo mental, pero una buena sesión de eso que tanto nos gusta, no solo no viene mal, sino que en esto de los kilos y el estrés también tiene mucho que aportar.

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